En la era actual de innovación acelerada, surge una “conciencia azul” que posiciona la sostenibilidad de mares, ríos y lagos como una prioridad global. En este escenario, los drones acuáticos han emergido como herramientas transformadoras, capaces de intervenir, monitorizar y proteger los recursos hídricos con una eficiencia sin precedentes.
¿Qué es un dron acuático y cómo funciona?
Un dron acuático es un vehículo autónomo o semiautónomo diseñado para navegar por la superficie o sumergirse sin necesidad de tripulación humana. Técnicamente, se clasifican en dos grandes familias:
- USV: Vehículos de superficie.
- ROV/AUV: Vehículos sumergibles y submarinos, ya sean operados por control remoto o dotados de autonomía propia.

Aplicaciones clave para el futuro del sector
Estas plataformas robotizadas combinan sensores avanzados y tecnología de precisión para ofrecer soluciones en cuatro áreas críticas:
- Inspección de infraestructuras: Permiten revisar puertos, presas, cascos de buques y plataformas offshore, proporcionando datos esenciales sobre integridad estructural y corrosión.
- Logística inteligente: Ya existen prototipos para el transporte de mercancía ligera entre islas o instalaciones portuarias, optimizando rutas en tiempo real.
- Vigilancia y rescate: Equipados con visión nocturna y sensores térmicos, estos drones pueden detectar riesgos, supervisar corrientes y apoyar labores de salvamento en emergencias.
- Monitoreo ambiental: Facilitan el análisis de la calidad del agua, la detección de microplásticos y el estudio de hábitats submarinos, abriendo nuevas puertas a la investigación científica y la conservación.



Gracias a la integración de tecnologías de vanguardia, los drones acuáticos se consolidan como los guardianes de nuestros entornos hídricos, garantizando precisión y seguridad en cada misión.
Más información en: Telefónica Tech
